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domingo, 8 de marzo de 2015

Mujer Perfecta

 VISITANTES:193
87

MUJER PERFECTA
He preguntado si la perfección

en la mujer existe en la tierra.

Nosotras, las mujeres, juramos

que existe;

pero Dios, quien es la perfección

de todos los seres, ambicionó

crear a la mujer ideal.

¿Y lo es? ¿Es la mujer perfecta

dentro de su propia humanidad,

ternura y belleza?  

¿Es ella la doncella desnuda

o la imagen vestida de fiesta

en la creación de un artista?

Sus ojos idealistas, sus cabellos

de luna, la escultura de su cuerpo,

sus piernas de pilares de acero,

su espalda erguida, su rostro,

el calor de sus brazos, sus labios,

su mente abierta al pensamiento,

su vientre dado a la vida, su voz

de pedernal dorado.

¿O es que existe otra excelencia

que corresponda a la perfección

que Dios creó sino ésta?

Sin ti, mujer, el hombre

no hubiese sido capaz de amar

o reposar en tu inmensa firmeza
o en tu amor.
¡Bendita sea la mujer perfecta!
Obra de Walter Crane
"Spring" 1815

CEREZOS JUNTO AL RÍO

¿En qué estación o época

renacen los cerezos: níveos

y azules, violáceos...de tallo

grueso?.

La forma de tus labios,

el color de tus cabellos,

la eterna luz del universo

llamándote, nombrando

una porción de ti -de tu luz- 

señalando la lluvia,

cubriendo la nieve precoz,

bautizándote, desde el frío

de los árboles vestidos

de tiempo.

La floración de los cerezos

aparentan ser mil techos,

y es el fervor, el beso

del aire acariciando la flor

del verso –cherry blossom

les dicen–, diáfanas luces

de invierno.


¡Hoy voy exaltar a la mujer por todo lo alto! Voy a dar fe de que la mujer es un ser sorprendente, extraordinario, inesperado, sensible y grande como los jardines gloriosos del universo.  No habrá más que una gran dosis de entusiasmo, de aliento, de paz y concordia, de repudio al abuso, de rechazo a la violencia, de apreciación a la virtud que viste y calza sus íntimos sentimientos.
No hay nada que me anime y me conmueva más que hablar de ti, mujer. Mi libro ¡Mujer, levántate! confirma mi luchay abnegación por los derechos de la mujer; mi columna mensual "Mujer Nueva" ratifica y no enmudece a mi deber de enaltecer el amor propio y la dignidad de cada una de ustedes.

<><><><><><><><></>
Obra de Charles Edward Hallé
"A lady with a Lyre" 1846

VOZ DE LA LIRA


Yo hubiera pasado desapercibida

y hubiera callado las nostalgias

del corazón y la patria.

Miraba por el cristal de mi alma,

y no hallaba la vida, la ceguera

hería mis ojos, y no quise ver,

no pude apreciar la noche del día

                   dentro de la nieve.                          

Un rostro de muchacha, una niña

llegaba al pulpito de la edad

sin zapatos, sin tachuelas para unir

las puertas de la juventud, para dar

a la adultez una bienvenida, un eco

o un propósito o una simple quimera,

sin saber que no sólo de alimento

subsiste una mujer.

Y pude tenerlo todo y como merecí

lo obtuve todo, me lo gané a fuerza

de trabajo y de romper las piedras

con mis manos y reñir con los sueños

empolvados de miedo. Pero seguí

arrastrando la vida, dejando la sed

del invierno en una ciudad desierta,

en una vía sin nombre donde intenté

editar mi vida en un libro nuevo.

Mi relato es una historia de tiempo,

de esfuerzo y virtud, de valentía

que no disfruta de principio ni fin,

ni de una almohada para descansar

los sueños, ni una estaca de marfil

para lapidar los abusos cometidos
a mi cuerpo delante de la presencia
de Dios.

Mi anécdota es de ferviente entrega,

obediencia y vida plena, de corazón

ungido por la gracia de Dios,

quien fue mi compañero y mi Dios,

mi único amor de todos los tiempos

y de aquel otoño arañando la tierra

cuando no había suelo en donde

acostar mi angustia, en el misterio

inmutable de la muerte, en la espera

del amor aprisionado en mis brazos.

<><><><><><><><><>     </><><><><><><><><> </>
Obra de John Williams Waterhouse
"Circe Offering the Cup to Ulysses"
1849 


MUJER
8 de Marzo: "Día Internacional de la Mujer"


Mujer, nacida de la mujer:
  alianza, eco, imagen suave
  del rocío, luna bajada
del cielo, verso alado.
¡Escucha este pregón
  inspirado! festivo, alegre,
  de profundo poderío, fiel
  a las notas del arpa, devoto
  al compás de los ríos.

  Eres la flor pura del este,
  hermana, la estrella ilustre
del sur, la llovizna grata
del norte, la onda azul
del oeste, la pasión sutil
del Caribe y las islas
vírgenes del universo.

Es para ti esta porción
de luz, madre; el aria
de los arcángeles te alzan
en su misericordia,
en su amor, en el monte
de los olivos y las frutas
apetitosas.

  Cómo te cantan las rondas
y las rosas; los grupos
prorrumpen la inmensidad
 de tus formas, amiga,
  en el calor de tu abrazo
  extendido en tu mirada:
  sin límites, sin líneas
  cortando tu paso, sin orillas
  alargando tu senda; la voz
  de las promesas te aplaude
  y proclama tu encanto.

Para ti es este cántico, hija,
  en donde se afinan las liras,
  y pactan con la desdicha
  los ángeles, y se armoniza
  el amor del espíritu desde
el dolor y la vida.

  Eres inolvidable, mujer,
  perenne luz de la sociedad,
  hierba de todos los olores,
  novia de infinita dulzura
vida de hoy, de mañana
y siempre.

 Mujer, eres tú, soy yo,
somos la increíble amplitud
del tiempo y el amor.



Con mis nietos, para que aprendan
a admirar el arte.

2015
 
Festival de Arte
Coral Springs, Florida

 
 
PERO UN DÍA
 
Pero un día
-ya hace tanto tiempo-
no despertó mi mirada,
se desunió
 como se separan
los huesos de la carne.
La noche se me hizo parda,
se me agudizó el pensamiento
de llagas,
me deshice como el hielo
entre mis manos. 
Hubo tiempo en torno,
pero se hizo fugaz el gozo,
se convirtió en flecha,
se enterró en el árbol
doloroso de la muerte.
Pobre pequeña que su altar
fue olvidado, en penumbra
de  soles y  garzas; pobre
página amarilla que duerme
en los altares del ocaso. 
De serrín su verso amado,
de ceniza su jardín dorado,
de algodón su cantar sobre
sus desnudos hombros.
                                                                       noris capin

domingo, 8 de febrero de 2015

DIME, AMOR DE MI VIDA

VISITANTES: 200





 
 
 
El amor jamás dejará de existir
“Dime, amor de mi vida,
¿dónde apacientas tus rebaños?,
¿dónde los llevas a descansar
al mediodía?
                                                                                 Cantares 1: 7

 Es imperioso hablar de la importancia del amor, cuando suceden tantas cosas en el mundo que nos apartan de la creencia de que el amor no existe en la vida del hombre. Que al expresarse en palabras al igual que en hechos, los medios de comunicación nos informan de las verdades de la vida real  distorsionando la voluntad y la armonía que tenemos y debemos de observar.
¿Entonces qué pasa cuando leemos tantas calamidades y vemos tantos deterioros arribar diariamente
como si fuese una avalancha de nieve cubriendo la luz total el amor? ¿Es pues, agradable, sentir el dolor de los hombres, cuando se exponen sus tristezas al mundo que es, al final, indiferente al dolor humano? ¿Qué sucede cuando vemos los desparpajos anidar los desalientos y las atrocidades como parte del inicio oficial del día? 
No, no se puede creer en todo lo que expresan los diarios dentro del corazón o dentro de la crisis mundial de nuestros tiempos; debemos pues, por cuenta propia, salir a buscar las bendiciones de Dios en los seres humanos como un anuncio en contra de la vileza salvaje del mundo. Hay algo que no está funcionando…
Pero siempre ha sido así, la humanidad no cambia ni cambiará nunca; no mejora su actitud ante la evolución propia de las épocas y empeora cada día más el respeto y la bondad que corresponde a cada uno de nosotros. Para no vivir en esa especulación e incredulidad que decepciona y destruye a los pueblos, debemos de fomentar el amor verdadero desde el corazón, desde el íntimo sentir del alma.
Mas el amor existe: se palpa, se siente en el aire pero no se expresa debidamente. Si no existiesen las columnas o artículos como este, toda la esencia del amor se escondería dentro de los pliegos y plumas que escriben de todo, menos del sentimiento que rige al ser humano: el amor.
Y sólo se habla de la última noticia: ensordecedora, extrema, muy difícil de comprender dentro y fuera del lapso grotesco en que vivimos.  Nuestro tiempo, que grita y llora desesperadamente los infortunios y las desgracias de la vida, obvian el sentir próspero del afecto que se oculta detrás de la miseria.
El amor que se desdobla en la Biblia, en el Cantar de los Cantares, es el amor que no se compra ni se vende sino que se extiende, se dona, se favorece por sobre todas las cosas. El cantar de los Cantares fue escrito para exaltar “el mejor (o más bello) de los cantares”. Dividido en seis poemas o cantos, y bajo la forma de diálogo entre el amado y la amada, con la ocasional intervención de un grupo de acompañantes –como un coro celestial– exaltando el amor sincero, puro y límpido entre dos personas.
Algunos de sus cánticos parecen ser atrevidos y han de considerarse a la luz de otro tiempo y de un medio en que prevalecía la sencillez y la naturalidad tan característica de estos cantos nupciales.
¿Por qué no se cantan ahora como cantó Salomón las sonatas dirigidas al amor? ¿Y por qué no podemos dedicarle un minuto al amor como Dios manda, sin que salgan a relucir las depravaciones del mundo?
El amor es lo único que transforma al hombre y lo humaniza y lo convierte en un ser admirable, es el sentimiento que nace del corazón, desde la delicada ola de virtud en que se completa la santísima plenitud de la vida.
El amor es un don de Dios que viene a rescatar lo puro y logra salir de la oscuridad que quiebra la divinidad de todo lo divino en copa de bronce, que ha llegado para redimirnos de las miserias, de los dolores en que somos siempre los perdedores.
El amor es la oración que suplica el alma todos los días, la única bandera que cubre el cuerpo en tiempos de falsos dioses, en días de desolación cuando el temor y las dudas son el eterno sacrilegio vibrando en el tiempo en que vivimos.
El amor prevalece aunque existan inconvenientes y se pierda la gratitud nata del hombre, la grata cortesía, el saludo cordial en las mañanas, el agradecimiento, el cariño y la amistad, la simpatía, la benevolencia, la compasión, la dulzura y caridad entre la gente.   Pero todas esas virtudes hay que aclamarlas, hacerlas nuestras, propagarlas como se propaga el fuego en tiempos de victoria.  
El amor jamás dejará de existir, de ningún modo veremos irse la esencia que nos depara Dios disolverse en el corto tiempo en que vivimos, y que es parte del tiempo que gustamos como dice este Versículo del Cantar de los Cantares: “Mi amado me dijo: «Levántate, amor mío; anda, cariño, vamos. ¡Mira! El invierno ha pasado y con él se han ido las lluvias. Ya han brotado flores en el campo, ya ha llegado el tiempo de cantar, ya se escucha en nuestra tierra el arrullo de las tórtolas. Ya tiene higos la higuera, y los viñedos esparcen su aroma” Capítulo 2: 10,13.

 Noris Capin



Trabajo manual hecho de papel por Noris Capin
 

EN LA TARDE

No habrá ida
ni vuelta
a los salones
en donde vi
su risa, detrás
de los edificios
agrupados,
de artificiales
árboles,
de sofisticados
sueños
en donde 
nada es cierto,
en donde todo
es imperfecto
como el amor.
Las voces suenan
como en días
plenos de olvido,
de hierba azul,
de amor triste
en la tarde.

 
 
PLENITUD DE AMOR
Permite que el destino te sorprenda
y que el amor en ti permanezca
como un río fértil, como una prenda
fresca sobre tus hombros.
Que el destino te descubra y el amor
te sonría como nunca, con la certeza
de que será para siempre su plenitud
entre las flores.
Que el recuerdo no envejezca,
que tus ojos no lloren frente a Dios,
frente a la ofensa, que no se pierda
la más mínima juventud de tus ojos
desde el ocaso y hasta que amanezca.

 

domingo, 4 de mayo de 2014

SON DE NADIE

VISITANTES: 100



La niña de los ojos tristes
 
Va y viene la niña de los ojos
tristes. No tiene origen ni final.
Ella viene y va con un juguete
tapando huecos del naciente.
Tratando de que el camino sea
propicio a los recuerdos.
Aquí está y como es indiscutible
ya no sonríe, no tiene opinión,
no tiene dichos de la patria.
Va triste en medio de la selva,
viendo que ya no va a sonreír
nunca más.

 
 
¡Aprovechemos bien el tiempo!
¿Quién puede contar los granos de la arena del mar,
las gotas de lluvia, o los días de la eternidad?
                                                                                          Eclesiástico 1:2
El autor del bellísimo libro de Eclesiástico se abre para darnos múltiples consejos a cada una de nosotros acerca del tiempo en que vivimos.  Recomendaciones y advertencias que, en pocas y muchas palabras, nos muestra los tesoros escondidos de la vida.
La sabiduría, tales como ésta: "Hijo mío, aprovecha el tiempo, y huye del mal" nos alerta hacia una existencia plena y nos forma la consciencia de su fragilidad.  Esa divina enseñanza nos prepara, nos hace meditar que hay muchos momentos para entender el precio de su sagrada inmensidad. 
El tiempo nos educa para que sepamos que todas las situaciones tienen un comenzar y un fin y que  nada es eterno ni estable como la fe que nos instruye y nos ilumina.  El Espíritu de Dios nos inculca tanta sutileza y verdad que, a pesar de los maltratos de la vida, somos capaces de entender que el tiempo no dice la última palabra.
La última palabra la decimos nosotros, con la ayuda de Dios, cuando nuestras obras tienden a ser basadas en Su Palabra sin cuestionamientos terrenales, por supuesto.  Ella nos confiesa, sin reparos, lo que tenemos y debemos de hacer en tiempos de alegría y tristeza y nos dice y nos confirma la verdad.  Y el tiempo, tan frágil y escurridizo, tan impersonal y tan enorme, nos lleva de un lado a otro
casi siempre sobrecargados de acritud y destemplanza. Pero no tiene que ser así si sabemos de dónde viene la justicia de Dios y a donde nos lleva Su misericordia. 
Pues qué, tan preciado e incansable es el tiempo, que algunas veces nos aleja de lo que evidentemente es importante. Entendámonos... ¿Qué es el tiempo?
Desde el punto de vista de un filósofo quien nos diría que:  «El tiempo es la duración de un ser sucesivo» eso nos deja con una sensación de inestabilidad... ¿Qué quiere decir eso?
Un poeta nos señalaría: «El tiempo es la imagen de toda inmortalidad  y plenitud». Yo diría que "El tiempo es el encantamiento del ser humano, una pizca de aliento en las manos del viento".
Nuestra vida corta o larga— está basada en el tiempo que no deja de correr como si fuese normal el caminar inquieto del reloj. El tiempo no toma en cuenta de qué modo lo utilizamos.
¿Cuál es el concepto del tiempo? ¿Qué nos trae sino tardanzas y prisas, abundancias y escaseces, miserias y dichas?...
Diría que el tiempo es el contar de un respiro —casi imposible de tocar, casi inalcanzable y ameno, totalmente grato e improbable y que no se puede abrazar.  Y es por eso que les debo decir que el tiempo es una ola que no deja rebotar su agua contra la arena del alma.
Las tres propiedades que tiene el tiempo, a mi parecer, son tres: 1) El tiempo es fugas en su curso cotidiano.  2) El tiempo es bribón en su decisión de armonía. 3)  El tiempo es temible en su duelo y combate. (Es por tanto es muy sabio y original).
Abundan en la Santas Escrituras las bella metáforas que se pregona la brevedad de la vida del hombre. Y se compara a la saeta que sale disparada de un arco, que silba levemente al pasar y enseguida queda clavada en el blanco. ¿Así es nuestra vida?
¿Qué haremos para aprovechar el tiempo de gracia? ¿Qué planes serían los gratos para seguir insistiendo en su santa e increíble eventualidad?
Pues simplemente viviendo y aceptando los planes de Dios, haciendo la vida llevadera —siempre en libertad de espíritu, siempre serena a los percances, siempre en oración— y  para que el tiempo sea agradable a Dios Padre, debemos de seguir ciertas instrucciones. Santifiquemos el tiempo que nos toca vivir, hágamelos nuestro en su andar apresurado. Cuídemelo.  Como dice la Palabra de Dios:  «Obremos el bien, ahora que tenemos tiempo» Amén.
 
 
Detalle de  la obra "Flor de Mayo"
por Noris Capin
 
 
SON DE NADIE
Son de nadie, mío,
son del hermano,
de brío, de nadie.
Suena por el agua
la calle, la hierba
junto al rocío
quiebra, desagua
el río  refrescando
tu siembra.
 
En ti se escucha
la hacienda
llenarse de voces,
de arrullos y lirios
divinos, de sones
en pleno fulgor.
Son de nadie, tuyo,
mío, son de papel
fornido, de verso
manso, sollozado
como el cuerpo
ido del amor.
noris capin